Seguimos demostrando que #SerMujerEsPoder: Alumnas de primero medio destacan en Ciencias

Pese a que la contingencia nacional ha marcado la agenda informativa liceana, hay noticias que no podemos dejar de destacar, más allá de la fecha en que se produjeron.

Es el caso del primer lugar obtenido por el equipo de alumnas de primer año medio de nuestro establecimiento, integrado por Emily Llopis, Antonia Martínez, Constanza Ugarte y Jevenett Collao, en la Feria Comunal de Ciencias, que se desarrolló en San Felipe.

Bajo la guía y supervisión del profesor Felipe Solar, las estudiantes aceptaron el desafío y decidieron trabajar en la elaboración de un proyecto basado en el sol y particularmente del eclipse solar que tuvimos la oportunidad de apreciar en buena parte del territorio nacional, el pasado 2 de julio.

Según comenta el pedagogo, tras acordar el Departamento de Ciencias de nuestro Liceo que sería él quien asumiría este año la tarea de guiar el proyecto a presentar en la Feria de Ciencias, inició el trabajo destinado a elegir a las alumnas que convocaría para participar.

“Decidí trabajar con las alumnas del Primero A, específicamente con un grupo de alumnas que normalmente participan y tienen gran motivación. Fueron cinco las interesadas, pero se debió escoger a cuatro porque era la exigencia, por lo que entre ellas se resolvió quien quedaba fuera”, explica el docente quien les pidió a las mismas estudiantes que definieran las integrantes del equipo.

Luego entonces, vino el trabajo propiamente tal. Dentro de todo lo que se podía hacer, planteó hacer un reloj de sol.

“Algo simple, tan simple como uno quiere y tan complejo como se pueda imaginar. Las alumnas se entusiasmaron con la idea, porque era viable. Conversamos, nos quedamos un par de días después de clases, para luego coordinar la realización del reloj. Les expliqué que podíamos hacer algo tan sencillo como una tabla con un clavito que va marcando la hora; o tan complejo como un reloj de pastor, que viene con engranaje y que se creó después de la Era Industrial”, explicó.

Al equipo entonces les llamó mucho la atención los distintos tipos de reloj de sol existentes y es más, querían trabajar en varios. Sin embargo, el profesor les propuso hacer uno, constatando entonces en el proceso que, si bien era simple, también era extenso.

“El proceso implicaba estar todo el día dedicados a hacer el reloj, marcando las horas, dependiendo del gnomon, que es el clavito que se pone en la tabla. Posteriormente ellas se dieron cuenta de que, dependiendo del ángulo de inclinación que nosotros le dábamos con respecto al norte magnético, el reloj marcaba distintas horas. Por lo que comprendieron que necesitaban una brújula y empezaron a darse cuenta que el reloj funcionaba si se orientaba en los mismos grados de latitud norte – sur”, explicó el docente.

Fue así como las estudiantes plantearon hacer un reloj gigante, pero el tiempo, era escaso y el docente les propuso que él podía encargarse de su realización, bajo las ideas e instrucciones para elaborarlo que ellas le entregaran. “La verdad es que nunca en la vida se me habría ocurrido hacer un reloj tan grande. Jamás. Pero lo logramos”, precisó.

 “Ellas lo adornaron, lo diseñaron, lo dejaron muy lindo. Se llevaron dos relojes: uno donde las personas se podían parar y marcaba la hora; y otro pequeño donde podían ver la hora, en la tablita con el gnomon. Quizás es algo simple, re sencillo. Y al analizar por qué ganamos, creo que ello se debió a la dedicación de las niñas, el estudio, las horas extracurriculares, el hecho que planificaron el trabajo y se preocuparon de cada detalle. Ellas demostraron un espíritu de trabajo en equipo y dedicación enormes”, señaló el profesor.

Explicó que nunca se complicaron por las preguntas que les formularon durante la feria. “Salvo una pregunta que les hicieron y que no pensé que consultarían por algo así. Fue el hecho de cómo sin un reloj digital podemos marcar la hora. Cuando lo analizamos, recordaron el ángulo de 180 grados que se genera entre la salida y la puesta del sol, así es que lo dividieron en doce y comprendieron que cada 15 grados, marcamos una hora”, precisó el docente, quien comentó que después entregaron la respuesta que, claramente, sorprendió a los examinadores, pues no esperaban una conclusión de ese tipo, sino otra más doméstica.

El resultado fue más que satisfactorio. Y no solo porque tras presentarse en la Feria Comunal de Ciencias se quedaron con el primer lugar, sino por la experiencia y el aprendizaje logrado. Para el profesor Solar en tanto, fue una instancia muy enriquecedora.

“Me sorprende y llena de alegría el espíritu que tienen para lo que son las ciencias y la participación en actividades extracurriculares. De pronto lo felicitan a uno como profesor, pero el 90 por ciento del trabajo lo hicieron ellas. El diez por ciento mío fue de guía y de asegurarme que tuvieran todo lo que necesitaban. Verlas sonriendo y felices cuando ganaron y, luego, cuando las reconocieron en la sala de profesores, fue increíble”, puntualizó el profesor.

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